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Morir siendo niebla...
Es la hora en que el sol
inuda las ventanas.
Las manos del tiempo
acunan los suspiros
y hay un silencioso deambular
de pasos desandados.
Este silencio
necesita brisas latentes.
(Siempre se busca un culpable
para una pena extraviada)
Prometemos no morir
siendo niebla
acordamos,aunque sea ,
un adiós
para ahuyentar los demonios
del hastío
y del olvido
esos
que intentan
disuadir a la esperanza.
¡Están ciegos
los que piensan
en la muerte...!
Susana Cordisco
San Nicolás de los Arroyos
Provincia de Buenos Aires.
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